La historia detrás del vestido de Miss Tailandia confeccionado con latas recicladas

Miss Tailandia

PEOPLE EN ESPAÑOL – El certamen de Miss Universo de este año nos ha dejado grandes momentos de los que aún seguimos disfrutando, como los asombrosos trajes típicos de las candidatas o los looks que lucieron los presentadores del evento.

Celebrado en el Centro de Convenciones Ernest N. Morial de Nueva Orleans, en Luisiana, por días acariciamos el sueño de que una latina se volviera a llevar el título de mujer más bella del mundo, como cuando nuestras concursantes modelaron en traje de baño o las finalistas desfilaron con sus diseños de gala.

Miss Tailandia

Finalmente no pudo ser y la representante de Estados Unidos, R’Bonney Gabriel se alzó con la corona.

El triunfo de la estadounidense, que ha causado grandes decepciones como expresó María Celeste Arrarás, no quita para que las historias que rodean a otras aspirantes brillen con luz propia.

Es el caso de Miss Tailandia, Anna Sueangam-iam, que se llevó el Premio de Liderazgo de manos de Anne Jakkaphong Jakrajutatip, la nueva dueña de Miss Universo.

Además de su carisma y los proyectos que está desarrollando en su país natal, la inspiradora y conmovedora historia detrás del vestido plateado que modeló en la competición preliminar del certamen influyó mucho en esta decisión.

Se trata de un traje largo y recto, con cuello halter, muy escotado en la espalda, con una gran abertura en la falda que resaltaba su silueta esbelta y que estaba confeccionado ¡con anillas de lata!

La candidata quiso hacer un homenaje a sus padres, quienes eran recolectores de basura, con su vestido confeccionado por la firma Manirat que también incluye cristales Swarovski.

«Este vestido se inspiró en el entorno familiar de mi infancia», se lee al inicio de su mensaje. «Al crecer con padres recolectores de basura, mi vida de niña transcurrió entre montones de basura y materiales reciclables. Este vestido único fue diseñado a propósito con materiales desechados y reciclados, a saber, la ‘Can Tab’ para presentarle al UNIVERSO que lo que muchos consideran sin valor en realidad posee su propio valor y belleza», agregó. «Gracias a todos por verlo, escucharlo y, con suerte, ser ese mensaje de autoestima».

La aspirante a la corona demostró ser todo un ejemplo de superación. Nacida y criada en un barrio pobre de Bangkok, su familia la envió de pequeña a un templo, donde creció entre monjas budistas, alimentándose de los restos de comida de las religiosas.

Por su estatus, tuvo muchos problemas para acceder a una educación y tuvo que trabajar desde bien pequeña para poder costeársela. Además de acumular puntos de mérito, tenía que donar sangre cada semestre, recolectar botellas de plástico y limpiar baños públicos.

Una experiencia que en su vida adulta le ha hecho preocuparse por la accesibilidad de los niños de entornos menos privilegiados a la educación, de los que quiere ser un altavoz. Ahora Sueangam-iam colabora con varias organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan para lograr ese fin.

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