Torta, globos y mucho amor: ¡así celebró Chyno Miranda su 38 cumpleaños!

Chyno Miranda

PEOPLE EN ESPAÑOL – En medio de unos tiempos algo oscuros en la vida de Chyno Miranda, el día de su cumpleaños fue un respiro a tantas noticias relacionadas con su bienestar.

Por 24 horas, se dejaron a un lado las malas noticias y cualquier rencilla, para celebrar la vida y los 38 años del artista venezolano.

El programa Despierta América tuvo acceso a material audiovisual de cómo fue este día de ‘fiesta’ desde la clínica en la que todavía está ingresado.

Al pie del cañón en un evento tan importante, estuvo su madre, Alcira Pérez, quien acudió al lugar con una gran torta, globos y, sobre todo, su mayor sonrisa.

«Lo primero que yo hago es abrazarlo. Qué Dios te bendiga, mi muchacho. Él sabe que yo no lo dejo, no le abandono», dijo su madre al programa de Univision con ese amor de madre aún más potenciado en el día de su nacimiento. «Verlo feliz y sano, con gente que lo quiere y aprecia», ese es el mayor deseo de su progenitora.

Aunque la ilusión de toda la familia era que el artista hubiera recibido un permiso para celebrar esta jornada tan especial en su casa y rodeado de los suyos, no pudo ser.

Al menos, la familia materna sí pudo compartir un rato con él y así lo demuestra la imagen compartida por el abogado del artista. «A él le encanta su familia, a él le gusta que su familia esté a su lado. Él está bien, ha estado muy bien con nosotros y yo creo que todo va a salir bien», añadió Alcira.

Quien no pudo estar, al menos en ese día, fue su novia Astrid Falcón quien, según el reporte de Despierta América, cedió su día de visita a la madre de Chyno para que pudieran estar juntos en un momento tan especial de su vida.

Por ahora, su tutela de salud sigue bajo investigación en el tribunal público para decidir a quién corresponde. Mientras tanto, el intérprete sigue haciendo frente a su programa y rutinas diarias para poder dejar atrás esta etapa de salud tan complicada.

Los mensajes de cariño se le acumularon en este día, en el que no faltó un conmovedor escrito de Natasha Araos, madre de su hijo Lucca.